Alfonso Espino quedó en el centro de la polémica tras el empate 1-1 entre Racing e Independiente en el Cilindro. El lateral uruguayo respondió de manera provocadora a la silbatina de los hinchas, levantándose la camiseta, mostrando su panza y lanzando un insulto hacia la tribuna, lo que generó una ola de enojo entre los simpatizantes.
El gesto de Espino fue advertido por los presentes y rápidamente se viralizó en redes sociales. Muchos hinchas reclamaron públicamente que la dirigencia tome medidas severas, considerando que el comportamiento del defensor fue una falta de respeto en un momento delicado para la institución.
Uno de los que se pronunció sobre el episodio fue Hugo Lamadrid, ex jugador de Racing, quien pidió que Espino sea sancionado y enviado a entrenar a contraturno en el predio Tita Mattiussi. Lamadrid también sugirió descontarle el proporcional por cada día que falte y expresó su malestar por la situación.
A pesar de los reclamos, este lunes Espino se entrenó a la par del plantel en la vuelta a las prácticas. El uruguayo, que llegó a Avellaneda tras la salida de Gabriel Rojas y tiene contrato hasta junio de 2028, disputó apenas cuatro partidos y perdió terreno en el equipo. Ahora, además de los cuestionamientos futbolísticos, enfrenta el rechazo de gran parte de la hinchada por su actitud tras el clásico.







