El Cilindro de Avellaneda se llenó de hinchas de Racing que, a pesar de las desilusiones sufridas en 2026, asistieron al estadio con actitud festiva y vestidos de gala. La búsqueda de alegría y buen fútbol se hizo sentir en cada rincón de la cancha.
El estadio estuvo repleto y embanderado, mostrando el compromiso de la hinchada que no pierde la esperanza de encontrar un momento de felicidad en medio de un año complicado para el club.

