Clásico de Avellaneda

Racing e Independiente se juegan más que tres puntos en el clásico de Avellaneda

Ambos equipos llegan en crisis al clásico en el Cilindro, con sus dirigentes y técnicos bajo presión. El resultado puede marcar el rumbo de sus futuros inmediatos.

Racing e Independiente se juegan más que tres puntos en el clásico de Avellaneda
Racing e Independiente se enfrentan en un clásico clave en el Cilindro

Racing e Independiente llegan al clásico de Avellaneda en medio de una profunda crisis deportiva e institucional. El partido en el Cilindro puede ser un alivio para uno y un golpe letal para el otro, con consecuencias que van mucho más allá de los puntos en juego.

Para Diego Alberto Milito, presidente de Racing, una derrota ante Independiente podría convertirse en uno de los golpes más duros desde que asumió. Hace semanas que enfrenta insultos de hinchas que hasta hace poco lo veneraban. Por el lado del Rojo, una caída podría acelerar el final del ciclo del técnico uruguayo Jadson Viera, quien llegó al club en una apuesta que no terminó de convencer a Néstor Grindetti, presidente que dejará su cargo tras las elecciones de diciembre.

En este contexto, el empate aparece como un resultado que puede ser aceptado por ambos equipos, ya que les permite salir vivos de una situación tensa. En Racing, muchos hinchas consideran que el actual es el peor equipo desde el retorno a la democracia en 2008. Milito había prometido un salto de calidad tras ganar las elecciones de diciembre de 2024, pero una derrota dejaría a la Academia casi eliminada del Torneo Clausura y sin chances de clasificar a copas internacionales.

En Independiente, la crisis dirigencial e institucional es aún más profunda que la deportiva. La actual Comisión Directiva decidió no presentarse en las próximas elecciones. Para Viera, el clásico puede marcar un antes y un después: lleva siete partidos al frente del equipo, con dos victorias, tres empates y dos derrotas. El Rojo está entre los ocho mejores de su grupo y busca meterse en zona de Copa Sudamericana en la tabla anual.

Las estadísticas muestran que Racing es uno de los peores locales del campeonato, mientras que Independiente es el mejor visitante. El Rojo ganó cuatro, empató uno y perdió uno fuera de su estadio, mientras que la Academia solo ganó dos, empató uno y perdió cuatro en el Cilindro.

Ambos equipos ya vivieron situaciones similares en el pasado. Juan Manuel Llop recordó cuando dirigió a Racing en un momento límite, peleando por no descender, y el clásico terminó 0-0 en cancha de Vélez. "Los clásicos son siempre especiales, no es novedad. Pero la situación en la que estaba Racing en ese momento era muy compleja", contó Llop, quien destacó el compromiso de los jóvenes del plantel.

Independiente también atravesó momentos difíciles, como en 2012, cuando Cristian Díaz dirigía al equipo. "Nos tocó golear 4-1 la tarde que Teo Gutiérrez sacó el arma en el vestuario; también se fue Coco Basile. Ese partido jugamos con bastantes chicos del club y en el segundo tiempo todo nos salió redondo", recordó Díaz. "El deseo de ganar es más fuerte. La sensación de imponerse es incomparable porque son mucho más que tres puntos", agregó.

El clásico de Avellaneda llega con mucho más en juego que un resultado. Racing e Independiente no solo disputarán tres puntos, sino también el alivio, el crédito y la posibilidad de evitar que la crisis los arrastre aún más.