Racing Club vive un momento de crisis institucional y deportiva, marcado por la pérdida de confianza en la gestión de Diego Milito. En los últimos meses, la conducción del club pasó de criticar el estado del fútbol argentino a mostrarse junto a Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la AFA, sin brindar explicaciones claras.
Este cambio de postura generó malestar y desilusión entre los socios y simpatizantes, que ven cómo se agota la esperanza en el rumbo del club. La credibilidad de la dirigencia se encuentra dañada y el clima interno refleja la incertidumbre sobre el futuro de Racing.

