Facundo Cambeses fue el único jugador de Racing que habló tras la derrota por 1-0 ante River en el Monumental, resultado que cerró un año difícil para la Academia. El arquero y capitán reclamó una autocrítica general en el club y apuntó a la necesidad de una reflexión que involucre a todos los sectores de la institución.
“Hay que hacer una autocrítica general en el club porque esto no está bien”, expresó Cambeses con decepción. También remarcó que el equipo atraviesa “un contexto muy difícil” y que los futbolistas siguen “dando la cara” por la camiseta, a pesar del momento deportivo e institucional.
Las declaraciones del arquero no pasaron desapercibidas. Según trascendió, existe un marcado malestar dentro del plantel con la conducción encabezada por Diego Milito. Varios jugadores sienten que faltó autocrítica por parte del presidente y que terminaron expuestos como los únicos responsables de una campaña que no cumplió con las expectativas.
En ese contexto, las palabras de Cambeses fueron interpretadas como un mensaje que excedió lo futbolístico. El arquero dejó en claro que entiende que las responsabilidades son compartidas y no recaen solo en quienes entran a la cancha cada fin de semana.
Malestar por la falta de autocrítica dirigencial
En las últimas semanas, el tesorero Diego Cifarelli reconoció errores en la conformación del plantel y admitió: “Compré mal”, en referencia al mercado de pases. Esta declaración fue una de las pocas autocríticas públicas desde la dirigencia, pero volvió a dejar expuestos a los jugadores como principales responsables, según el sentir del plantel.
La relación con el presidente Milito sigue siendo tensa. Tras la caída ante River, Cambeses también asumió su parte como referente: “Les pido disculpas por no haber alcanzado los objetivos. Yo como capitán me hago responsable de muchas cosas”, dijo. Sin embargo, insistió en que Racing necesita una revisión profunda de todos sus actores.
Mientras la bronca crece entre los hinchas y el equipo cierra la temporada, el mensaje de Cambeses resumió el sentir del vestuario: para salir adelante, la autocrítica debe ser colectiva, no solo de los jugadores.






