El 27 de septiembre de 2009, durante la sexta fecha del torneo Apertura, Temperley vivió un recibimiento muy recordado por sus hinchas. La jornada quedó marcada en la memoria de los simpatizantes del club por el clima de fiesta en las tribunas y el apoyo al equipo.
Aquel día, el estadio se llenó de color y aliento, en una de las fechas más emotivas de ese campeonato. El recibimiento fue destacado por la pasión y el acompañamiento de la gente, que alentó al equipo durante todo el partido.

